En 1946, Winston Churchill declaró que una «cortina de hierro» había descendido a través de Europa «desde Stettin en el Báltico, hasta Trieste en el Adriático». Ahora es Occidente quien está levantando las barreras.
Por BBC Mundo
Cada nación europea que tiene una frontera con Rusia y con su aliado Bielorrusia está acelerando los planes para construir cientos de kilómetros de fortificación fronteriza para defenderse de una posible agresión rusa.
Los motivos son claros. La estructura de seguridad europea de la posguerra fría -que se fundamentaba en el fortalecimiento de las instituciones y comercio internacionales, la expansión de la OTAN y las garantías militares de EE.UU.- se está erosionando.
Finlandia
Con una frontera compartida de 1.340 kilómetros con Rusia, Finlandia propuso const