La investigación por corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) enfrenta una traba tecnológica inesperada. El celular de Emmanuel Kovalivker, directivo de la droguería Suizo Argentina, no puede ser desbloqueado por la empresa israelí Cellebrite, especializada en extracción de datos de dispositivos móviles. El aparato, un Samsung de última generación, resiste los intentos de acceso.

Kovalivker está implicado en la causa que se originó tras la filtración de audios del exdirector de ANDIS, Diego Spagnuolo, donde se hablaba abiertamente de “retornos” y presiones para ejecutar recortes en pensiones por discapacidad. La Justicia busca acceder al contenido del teléfono para verificar comunicaciones, transferencias y posibles vínculos con funcionarios.

El fiscal Franco Picardi der

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