El Día del Gamer, celebrado el 29 de agosto, destaca la importancia de los videojuegos más allá del entretenimiento. Investigaciones han demostrado que jugar de manera moderada puede fortalecer habilidades cognitivas, emocionales y sociales. Un estudio de la Universidad de Osaka indica que esta actividad está relacionada con mejoras en la salud mental. Además, una investigación publicada en Alzheimer’s Research & Therapy (2024) revela que el 29% de los gamers tiene más de 50 años, y jugar regularmente puede reducir el riesgo de demencia y mejorar las funciones cognitivas.

Bruno Albín, especialista en tecnología de ASUS, menciona cinco habilidades que los jugadores desarrollan mientras disfrutan de sus títulos favoritos. La primera es la resolución de problemas y el pensamiento crítico, ya que cada misión exige analizar situaciones y tomar decisiones rápidas. Juegos de estrategia como StarCraft o League of Legends son ejemplos claros de este desafío. La creatividad también se ve impulsada en títulos como Minecraft o The Legend of Zelda, que fomentan la imaginación y la búsqueda de soluciones innovadoras.

La atención y la memoria son otras habilidades que se fortalecen, ya que los jugadores deben procesar información rápidamente. La comunicación, colaboración y liderazgo son esenciales en experiencias multijugador como Pokémon Unite, donde coordinar equipos es crucial. Por último, la resiliencia y el manejo emocional se desarrollan al aprender a tolerar la frustración y sobreponerse a las derrotas.

Albín afirma: “El Día del Gamer es más que una fecha en el calendario, es una oportunidad para reconocer que cada partida es también un entrenamiento para la vida”.

La comunidad gamer se ha expandido, y gran parte de ella utiliza smartphones como su principal dispositivo. Según nubia, el 81% de los jugadores prefiere jugar en sus celulares, lo que ha facilitado el acceso al mundo gamer. La industria del gaming ha crecido significativamente, convirtiéndose en un espacio de innovación y oportunidades laborales a nivel global.

En cuanto al rendimiento de las computadoras, es importante estar atento a señales que indiquen la necesidad de una actualización. La caída de FPS en juegos recientes, tiempos de carga prolongados y dificultades para realizar multitareas son algunas de las alertas que sugieren que es momento de considerar un cambio de equipo. También, temperaturas elevadas y ruido excesivo pueden indicar que los componentes están trabajando al límite.

Por otro lado, en el ámbito del gaming competitivo, la correcta configuración entre la PC y el monitor es fundamental. Jaime Pomareda, Gerente del Segmento de Consumo de Lenovo Perú, destaca que el 69% de los usuarios de computadoras portátiles utilizan dos o más dispositivos, lo que resalta la necesidad de un ecosistema tecnológico integrado. Para optimizar la experiencia de juego, se recomienda configurar la frecuencia de actualización del monitor, utilizar la sincronización adaptativa y seleccionar los puertos y cables de video adecuados.

Finalmente, armar una PC gamer se ha vuelto popular entre usuarios de todas las edades. Juan José Sandoval, country manager de Kingston Technology, señala que el perfil del gamer actual es más amplio, incluyendo adultos que disfrutan de esta actividad. Para quienes desean armar su primera PC, se sugiere elegir un procesador Intel Core i5 o su equivalente en AMD, al menos 16 GB de memoria RAM y una unidad de estado sólido (SSD) para un rendimiento óptimo.