El sitio arqueológico Pampa Rosario, ubicado en la provincia de Casma, región Áncash, ha sido objeto de excavaciones ilegales que han llevado a la detención de cuatro personas por parte de la Policía Nacional del Perú (PNP). La intervención se realizó en flagrancia, donde se constató la apertura de una zanja de aproximadamente un kilómetro de largo, 30 centímetros de ancho y 30 centímetros de profundidad. Además, se encontraron fragmentos de cerámica y diez rollos de tubería en el interior del monumento.

La acción se llevó a cabo tras la detección de otra zanja similar un día antes, lo que ha generado preocupación entre las autoridades culturales. Pampa Rosario fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en diciembre de 2010, y es considerado un espacio prehispánico de gran valor histórico y científico, representando la rica herencia cultural del valle de Casma.

La Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación establece sanciones administrativas y penales para quienes dañen o alteren sitios arqueológicos, con multas que van desde S/1,287.50 hasta S/5,150,000. Además, el Código Penal contempla penas de prisión de entre tres y seis años para quienes cometan delitos contra el patrimonio cultural.

La Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Áncash, que participó en la intervención, expresó su preocupación por el daño causado. “Se verificó la remoción de fragmentos de cerámica y la apertura de una zanja que atraviesa una parte importante del monumento”, indicó un representante de la DDC.

Este incidente no es aislado, ya que días antes se reportaron daños en otro sitio arqueológico en la misma provincia, el complejo San Andrés, donde se detectaron construcciones recientes y ocupaciones irregulares que amenazan la preservación de los restos prehispánicos.

El Ministerio de Cultura ha hecho un llamado a la ciudadanía para que respete y proteja los sitios arqueológicos, recordando que son parte de la memoria histórica del país. “La ciudadanía debe involucrarse en la defensa de estos espacios, porque representan un legado que no puede recuperarse una vez perdido”, afirmó un representante de la DDC de Áncash.