Varios ensayistas han señalado que el drama argentino es que siempre parece estar empezando de nuevo. En el país coexisten siete corrientes historiográficas que compiten para imponer una visión originaria del proceso histórico.
En las confrontaciones políticas es frecuente encontrar discursos donde se propone fundar todo de nuevo. Estamos experimentando con el gobierno de Javier Milei una nueva tentativa fundacional: la del neoliberalismo nihilista, que pretende eliminar las funciones del Estado en el sistema de seguridad social, en el sistema científico-universitario, en las obras públicas, en el sistema de salud. Se afirma que la justicia social es una mentira y que el Estado es una estafa.
A principios del siglo XX, Argentina figuraba entre los diez países con mayor crecimiento en