CDMX. – Con la voz quebrada y los ojos llenos de lágrimas, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció a miles de héroes anónimos que, bajo el cielo gris de octubre, se convirtieron en la mano que levantó a un México herido por las lluvias.

“ Vi a soldados cargar en hombros a niños y ancianos. Vi a marinos meterse al agua furiosa para rescatar a quienes lo habían perdido todo. Vi a pilotos aterrizar donde nadie se atrevía. Vi a brigadas de la CFE trabajar bajo tormentas para devolver la luz a miles de hogares. Vi a camineros abrir caminos donde solo había desastre.

Vi a los Servidores de la Nación caminar horas entre lodo y lluvia para que nadie se quedara atrás”, relató la mandataria, y su voz se quebró al repetir: “Vi en cada mujer y en cada hombre la grandeza de México”.

En un mes lim

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