El caleño Nilson Rivera Infante trabajó por años en la Comercializadora A.F.A.R pero ya no podía seguir trabajando. Su salud no se lo permitía, ahora, debía descansar. No fue ningún capricho, los dolores e incapacidades lo habían reducido. Para salir del problema buscó la pensión por invalidez en Porvenir; sin embargo, el Fondo de Pensiones no lo escuchó.

Para Porvenir su afiliado debía buscar la pensión por vejez. Para el Fondo de Pensiones Rivera no cumplía con las cincuenta semanas exigidas para la pensión por invalidez, situación extraña para el protagonista por haber leyes y normas donde él cumpliría el requisito. Por la diferencia de criterios, llegaron los jueces.

En primera instancia, el Juzgado Once Laboral del Circuito de Cali, declaró que Nilson Harvey Rivera tenía derecho

See Full Page