Después de meses explicando cómo funciona la nueva zona de bajas emisiones , recordando quién puede entrar y quién no, y enviando avisos preventivos, la ciudad de Vitoria encara ya su última fase antes de que empiecen las sanciones reales. Y, aunque muchos vecinos ya conocen la medida, todavía hay quien no sabe del todo cuándo se empezará a multar o cuánto costará el incumplimiento.
Durante estas semanas, el Ayuntamiento de Vitoria ha optado por un enfoque más pedagógico que punitivo. Ha enviado las primeras cartas informativas, ha insistido en que no habría sanciones económicas durante el periodo de adaptación y ha puesto el foco en que la ciudadanía conozca bien la normativa. Pero ese margen está a punto de cerrarse. La fecha es concreta y el importe también. Y lo que hasta ahora eran simples advertencias, en unos días pasará a traducirse en sanciones formales. Todo esto llega además en un momento en el que la ciudad quiere reforzar la idea de que la ZBE no es un castigo, sino una herramienta para mejorar la movilidad, cuidar del medio ambiente y para que las zonas peatonales más sensibles recuperen un entorno más sano. Aun así, la pregunta clave sigue sobre la mesa: ¿cuándo empiezan las multas y qué supone realmente entrar sin permiso?
Cuándo te podrán multar por entrar en la ZBE de Vitoria
El 15 de diciembre es el día marcado en rojo. Ese será el momento en el que Vitoria empezará a imponer multas a cualquier conductor que acceda a la zona de bajas emisiones sin tener permiso o sin disponer del distintivo ambiental que lo autorice. Hasta entonces, sigue vigente el periodo informativo que arrancó en septiembre y que ha permitido circular sin sanciones, aunque no sin avisos. Han sido más de tres meses en los que el Ayuntamiento ha insistido en que la prioridad era informar, no recaudar.
Durante esta fase, más de 30 cámaras distribuidas por el Casco Viejo y parte del Ensanche han ido registrando accesos de vehículos que no cumplían la normativa. Las imágenes no han servido para multar, pero sí para enviar cartas de aviso. Y la primera tanda ya está en la calle: 1.837 notificaciones dirigidas a conductores que entraron de forma irregular entre el 15 de septiembre y el 12 de noviembre.
Habrá un segundo envío con las infracciones cometidas entre el 13 de noviembre y el 14 de diciembre. Todas mantendrán un tono preventivo. A partir del día 15, ese margen se acaba: la infracción será considerada grave y la sanción se aplicará sin excepciones si no se cumplen los requisitos.
El importe de la sanción
Las cartas enviadas hasta ahora ya lo dejaban claro: acceder sin autorización a la ZBE supone una infracción grave según la Ley de Tráfico y conlleva una multa de 200 euros. Es la cifra oficial y será la que se aplique desde el 15 de diciembre. Hasta ese día no se cobrará ni un solo euro, pero el Ayuntamiento recalca que la norma ya está plenamente vigente, simplemente en fase informativa.
Los primeros cálculos hablaban de unas 70 entradas irregulares al día, aunque el análisis posterior ha rebajado esa cifra a unas 30 infracciones diarias. ¿El motivo? En los primeros recuentos aparecían residentes y trabajadores que sí están exentos, pero aún no habían tramitado sus permisos, así como vehículos relacionados con eventos puntuales como el mercado medieval de septiembre, que distorsionaron los datos.
Qué vehículos pueden entrar y quién está exento
Todos aquellos vehículos sin distintivo ambiental, es decir, los que son diésel anteriores a 2006 y gasolina previos al año 2000m no pueden acceder a la zona de bajas emisiones. Sí pueden circular los que tengan etiquetas B, C, ECO o Cero, aunque no es obligatorio llevar físicamente la pegatina en el coche. La lectura se hace directamente mediante matrícula.
Hay excepciones y plazos ampliados. Los residentes podrán acceder hasta septiembre de 2027 sin restricciones, y los comercios y vehículos de reparto tendrán un año adicional de margen. Además, cerca de 300 propietarios de coches especialmente antiguos han solicitado quedar exentos de la multa, algo previsto en la propia ordenanza.
El Ayuntamiento defiende que la ZBE es una medida destinada a mejorar la salud y la calidad del aire. «Limitar la entrada de vehículos más contaminantes al centro permitirá crear un entorno urbano más limpio y saludable», recordó la concejala de Movilidad, Beatriz Artolazabal.
Qué zonas están afectadas
La primera fase de la ZBE afecta a un área relativamente contenida, aunque situada en uno de los espacios más sensibles de la ciudad. Se trata del Casco Viejo y parte del Ensanche, una zona ya muy peatonalizada y con restricciones previas. Delimitan el perímetro las calles San Ignacio, Francia, La Paz, Ortiz de Zárate, Dato, Florida, Ramón y Cajal, Luis Heintz, Magdalena, Vicente Goicoechea, Cercas Bajas, Siervas de Jesús y Portal de Arriaga.
La segunda fase, que entrará en vigor en septiembre de 2027, extenderá el perímetro hacia la ladera oeste del Casco Viejo. A partir de 2030, la restricción será mayor y no sólo afectará a los vehículos sin distintivo, sino también a coches, motos y furgonetas con etiqueta B. Quedarán fuera, por tanto, únicamente los vehículos C, ECO y Cero.
Un proceso acelerado para no perder fondos europeos
La puesta en marcha de la ZBE dentro del Casco Viejo estaba originalmente asociada a una ordenanza de prioridad residencial que iba a cerrar el barrio al tráfico general. Ese plan se aparcó, pero el Ayuntamiento tuvo que acelerar la creación de la ZBE para no perder los 800.000 euros de fondos europeos destinados a la medida y a la ampliación de la OTA. De ahí que todo el proceso se haya desarrollado en este calendario tan marcado y con un periodo informativo que ahora toca a su fin.

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