Nota del editor: Este artículo contiene imágenes y descripciones que algunos lectores pueden encontrar perturbadoras.

Dos esqueletos humanos yacen entrelazados sobre la tierra áspera: los brazos de uno envuelven la cabeza del otro, como si intentara protegerlo del peligro.

Conocidos simplemente como los números 177 y 178, sus identidades siguen siendo un misterio.

Forman parte de los 240 restos óseos humanos, incluidos niños y bebés, descubiertos en esta fosa común en Chemmani, en el distrito de Jaffna, al norte de Sri Lanka.

“Este lugar es una escena del crimen. Prohibida la entrada”, dice un cartel en la entrada.

Tarjetas blancas numeradas colocadas junto a los huesos indican cuántos esqueletos se han encontrado desde que comenzaron las excavaciones en mayo de este año, reavivando d

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