(*) Abogado, magíster, profesor universitario, excongresista de la República.

Desde fines del siglo pasado hemos tenido presidentes de la República que han defraudado y traicionado el voto popular; la mayoría de ellos se encuentra recluida en la cárcel y otros procesados por actos de corrupción, tratando de victimizarse con el discurso de que son perseguidos políticos. Pero eso no queda ahí: muchos de los aspirantes a sentarse en el sillón de Pizarro se encuentran igualmente procesados por delitos de corrupción. En este grave y peligroso panorama político, igualmente tenemos gobernadores regionales y alcaldes en la misma situación.

Por otro lado, el Gobierno, el Congreso de la República y las principales instituciones como el Ministerio Público, la Policía Nacional del Perú, el Institut

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