Insultos homofóbicos a concursantes por parte de un funcionario de la organización del concurso; múltiples renuncias de candidatas y de tres jurados, uno de ellos aludiendo conflicto de intereses; dimisión de la cuarta princesa por inconformidad con el fallo; anuncio de demandas a la organización y una candidata en cuidados intensivos tras caer en un hueco en el escenario, durante la velada, son apenas algunas muestras del caos que ha reinado en Miss Universo 2025.

Para colmo, hasta la legimitidad de la elección de Fátima Bosch, el pasado 21 de noviembre, en Bangkok, Tailandia, como soberana universal, fue puesta en duda, al conocerse nexos comerciales entre el padre de la mexicana y Raúl Rocha Cantú, propietario del 50 % de las acciones de certamen de Miss Universo, del cual es president

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