La vida de Carmen Cecilia Torres, a sus 68 años, se teje con hilos de dolor y un anhelo único: reencontrarse con su hijo Sergio Abril Torres, desaparecido desde hace 16 años en las trochas fronterizas entre la ciudad colombiana de Cúcuta y el estado venezolano de Táchira.
Su ausencia es un vacío que Carmen intenta llenar cada día. "Preparo dos desayunos y dos almuerzos, esperando su regreso", dice a EFE con voz llorosa.
Por eso este sábado (30 de agosto), Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, es para Carmen y miles de familias colombianas un grito para reclamar justicia y verdad. Es un día donde la memoria se alza con fuerza contra el olvido.
En Cúcuta, un centenar de fotografías de rostros buscados iluminaron una marcha convocada por la Unidad de Búsqued