CIUDAD DE MÉXICO ( Proceso ).– En los últimos cuatro a cinco años la violencia se ha incrementado “como nunca” en las zonas impactadas por la construcción del Tren Maya, donde ya “han aparecido restos de personas descuartizadas o embolsadas, y por primera vez se han conformado organizaciones de búsqueda de desaparecidos”, que son perseguidos y amenazados.

La anterior es una de las conclusiones del informe “Misión Civil de Observación sobre Impactos y Afectaciones del Proyecto Tren Maya (construcción y uso de las vías del tren y desarrollos colaterales) en los estados de Quintana Roo y Campeche (tramos 5, 6 y 7)”.

En el informe participaron la coordinación del Congreso Nacional Indígena, Centro Comunitario U kúucchil k Ch’i’ibalo’on, Consejo Regional Indígena y Popular Xpujil, Cenotes U

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