La congresista María del Carmen Alva ha presentado una moción en el Congreso de la República del Perú para declarar al Cártel de los Soles, vinculado a Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, como organización terrorista internacional. Esta propuesta se basa en la afirmación de que la operación de este grupo representa una amenaza transnacional y un foco de inestabilidad en la región.
El documento argumenta que la declaración se fundamenta en disposiciones constitucionales que garantizan la defensa de la persona y la seguridad ciudadana. Además, menciona la obligación del Estado de proteger a la población de amenazas a su integridad y bienestar, especialmente de organizaciones criminales que han sido clasificadas como terroristas por países como Argentina, Paraguay y Estados Unidos.
La moción cita el marco jurídico peruano e internacional, incluyendo la Política Multisectorial de Lucha contra el Terrorismo y la Ley contra el Crimen Organizado. También se refiere al Decreto Ley N.° 25475 y a la resolución 1373 (2001) del Consejo de Seguridad de la ONU, que permite a los Estados clasificar y sancionar agrupaciones criminales y terroristas.
Alva propone que el Gobierno de Dina Boluarte incluya al Cártel de los Soles en la lista nacional de organizaciones terroristas. Además, sugiere aplicar sanciones financieras y operativas para bloquear sus fuentes de financiamiento y logística en el país. También se plantea la necesidad de coordinar acciones con organismos multilaterales como la ONU y la OEA, así como establecer acuerdos bilaterales con países que ya han clasificado al grupo de la misma manera.
La moción será debatida en la Junta de Portavoces y posteriormente en el Pleno del Parlamento la próxima semana, cuando los parlamentarios regresen de su semana de representación.
El Cártel de los Soles ha crecido en infraestructura, influencia territorial y alcance internacional, vinculado al régimen venezolano y a una estructura criminal centralizada. Desde 1993, el grupo ha evolucionado hasta convertirse en una organización transnacional de narcotráfico, facilitando el tráfico de cocaína hacia diversas regiones del mundo. Investigaciones indican que el régimen venezolano ha potenciado los vínculos del cartel con otras redes criminales internacionales, incluyendo las FARC y el ELN en Colombia, así como el Cártel de Sinaloa en México.